21 de Agosto del 2017
por Benedictinos
El dia 15 de agosto del 2017, Nuestro Señor Jesucristo nos ha dado la gracia de celebrar con nuestro hermanos Escolástico Ramón Acevedo y Jerónimo Guillén González el don de la vocación monástica, con sus votos solemnes, así nos ha querido bendecir Dios una vez más, evidenciando su misericordia a través de nuestra Madre María Santísima el día de la Asunción.
Yo, hermano N.N., prometo, perpetuamente, estabilidad en esta comunidad, fidelidad a la vida monástica y obediencia, de acuerdo a la Regla de San Benito, a la Constitución y Estatutos de la Congregación Suizoamericana; esto lo hago ante Dios y sus Santos cuyas reliquias están aquí, y en presencia del Reverendísimo N.N., Abad de este monasterio, y de sus monjes. [i]
Por el voto de estabilidad el monje promete fidelidad perseverante a la comunidad de la casa autónoma de su profesión, con sus Abades bajo cuya autoridad vivirá, siendo fiel el resto de su vida a la vida monástica en esa comunidad específica. (C39,1)
Por el voto de fidelidad a la vida monástica (conversatio morum) el monje promete fidelidad a todo el conjunto ascético de la vida cenobítica, que incluye comunidad de bienes, celibato consagrado, oración común, lectio divina, silencio, y una soledad moderada. (C39,2)
Por el voto de obediencia un monje somete su propia voluntad a la autoridad de su Abad, al servicio de la Comunidad y de toda la Iglesia. Los monjes, también por razón de su voto de obediencia, están obligados a obedecer al Sumo Pontífice, quien es su más alto Superior. (C43)