Monasterio Benedictinos Cuernavaca

Homilía de la Solemnidad de la Ascensión del Señor

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Homilía de la Solemnidad de la Ascensión del Señor

22 de Mayo del 2023
por Benedictinos

Domingo 21 de mayo, 2023.
Hoy el evangelio nos muestra las últimas palabras de Jesús a sus discípulos antes de ir al Padre del cielo. Palabras que son dirigidas a cada uno de nosotros. En primer lugar, el Señor Jesús nos cita a cada uno en un monte, este monte es la Sta. Misa. Monte significada el lugar adecuado de Jesús para encontrarse contigo. Y en la Santa Misa están todos los discípulos que Dios ha querido convocar, somos todos los que estamos aquí. Pero, en este monte, en esta santa Misa como nos dice el evangelio, hay personas que titubean.
Titubear originalmente en griego, viene de la palabra distázo, dis-, doble o dos y stasis-, estar de pie, se puede traducir como estar de pie en dos caminos o con doble intensión. Es decir, es estar de pie en la Misa ante Jesús, pero, con doble moral, decimos ser buenos, pero, somos malo, es estar diciendo que creo en Cristo, pero, busco el dios de la soberbia, de la lujuria, de los vicios, el dios de mi egocentrismo...
Luego el Señor Jesús dice a sus discípulos y a cada uno de nosotros: “hagan discípulos a todos los pueblos, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, enséñenle a cumplir lo que les he mandado, y sepan que yo estaré con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo”. Estas Palabras de Jesús marcan un estilo de vida al que estamos llamados. Nosotros somos responsables de predicar lo que Dios ha hecho en nuestra vida, comunicar a los demás el bien que hemos recibido del cielo. ¿Cuántas veces en esta semana que ha pasó hablaste de Jesús y comunicaste tu fe firme con Él? ¿Lo hiciste o te da miedo o vergüenza hablar de Dios? ¿O acaso no has vivido de Dios? Cuando hay amor por Dios no hay pena o miedo de hablar de Él. El amor es la seguridad de que Dios está en tu corazón y eso te impulsa a vivir de Dios, para Dios y predicar con ese amor. Entonces, no vives del qué dirán sino del amor de Dios.
Por último, Jesús nos dice que estará con nosotros todos los días. Todos los días se celebra la Sta. Misa, todos los días podemos elevar una oración, todos los días podemos rezar el Sto. Rosario, todos los días podemos sentir, percibir y conectarnos con Dios. No es una presencia física como cualquier persona, pero, sí es una presencia real en nuestra alma. Entre más practiquemos la fe, la oración pura, la sinceridad y la verdad hay garantía de que Dios está contigo. Entre más te engañes a ti mismo, escondas tus pecados, o no te arrepientas del mal que haces, entre más te vuelves experto de la hipocresía menos estará Dios contigo.
Queridos hijos e hijas en Dios Padre, hoy estás llamado a estar de pie ante Dios con toda tu autenticidad, sin doblaje en tu corazón; estas llamado a comunicar las obras de Dios en tu vida, y predicar así el evangelio encarnado en ti; y, por último, tienes el consuelo más grande en esta vida, de que Dios estará contigo todos los días hasta el fin del mundo. Porque Él ama con lealtad y no se podía esperar menos de Él. La ascensión no es mirar hacia arriba porque Jesucristo se va, sino es mirar hacia tu corazón de que Cristo se queda contigo. Felicidades si hoy miras a tu corazón y has encontrado al Dios del cielo y al Dios del amor.

Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.

Abad Hildebrando Castro OSB

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